martes, 5 de febrero de 2013

OÍ DECIR QUE EN EL AGUA...( PAUL CELAN )- ALEMANIA





Oí decir que en el agua
hay una piedra y un círculo
y sobre el agua una palabra,
que pone el círculo en torno a la piedra.

Yo miré mi álamo descender hacia el agua,
miré cómo su brazo se alargó hacia la hondura,
miré sus raíces vueltas al cielo implorando noche.

Yo no corrí tras ellas,
sólo recogí del suelo esa migaja
que tiene de tu ojo la figura y la nobleza,
te quité del cuello la cadena de los dichos
y con ella adorné la mesa donde yace la migaja.

Y ya no vi más a mi álamo.







Versión de Pablo Oyarzun


























miércoles, 30 de enero de 2013

"PARA UNA VERSIÓN DEL I KING" Jorge Luis Borges








                                 El porvenir es tan irrevocable
……………………Como el rígido ayer. No hay una cosa
……………………Que no sea una letra silenciosa
……………………De la eterna escritura indescifrable
……………………Cuyo libro es el tiempo. Quien se aleja
……………………De su casa ya ha vuelto. Nuestra vida
……………………Es la senda futura y recorrida.
……………………El rigor ha tejido la madeja.
……………………No te arredres. La ergástula es oscura,
……………………La firme trama es de incesante hierro,
……………………Pero en algún recodo de tu encierro
……………………Puede haber una luz, una hendidura.
……………………El camino es fatal como la flecha
……………………Pero en las grietas esta Dios, que acecha.
………………………………………………………

viernes, 21 de diciembre de 2012

¿QUÉ SE AMA CUANDO SE AMA?




¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios: la luz terrible de la vida
o la luz de la muerte? ¿Qué se busca, qué se halla, qué
es eso: amor? ¿Quién es? ¿La mujer con su hondura, sus rosas, sus volcanes,
o este sol colorado que es mi sangre furiosa
cuando entro en ella hasta las últimas raíces?
¿O todo es un gran juego, Dios mío, y no hay mujer
ni hay hombre sino un solo cuerpo: el tuyo,
repartido en estrellas de hermosura, en particular fugaces
de eternidad visible?
Me muero en esto, oh Dios, en esta guerra
de ir y venir entre ellas por las calles, de no poder amar
trescientas a la vez, porque estoy condenado siempre a una,
a esa una, a esa única que me diste en el viejo paraíso.

De Contra la muerte, 1964. GONZALO ROJAS