martes, 30 de junio de 2009

LA POESÍA SEGÚN NOVALIS



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HIMNOS DE LA NOCHE



“El amor se prodiga:
Ya no hay separación.
La vida, llena, ondea
Como un mar infinito;
Una noche de gozo-
Un eterno poema-“

(fragmento)

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FRAGMENTOS DE LA NOVELA (ENRIQUE DE OFTERDINGEN)

“El poeta es acero puro: tan sensible como un frágil hilo de cristal y, a la vez, tan duro como un
sílex rígido e inflexible.”

“En la poesía todo es interior”


“Lo que el poeta dice tiene un poder mágico: hasta las palabras más usuales adquieren en sus labios un sonido especial y son capaces de arrebatar y fascinar al que las oye.”


jueves, 25 de junio de 2009

GALERIA DE POESÍA SOBRE LA MUERTE

JORGE MANRIQUE (1440- 1478)
ESPAÑA

5.
Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos,
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que, cuando morimos
descansamos.



GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (1836-1870) ESPAÑA
LXIX
Al brillar un relámpago nacemos
y aún dura su fulgor cuando morimos;
¡tan corto es el vivir!
La Gloria y el Amor tras que corremos
sombras de un sueño son que perseguimos;
¡despertar es morir!



BINDRANATH TAGORE
(1861- 1941) INDIA
91
¡Muerte, último cumplimiento de la vida, Muerte mía, ven, y háblame bajo!
Día tras día, he velado esperándote, y por ti he sufrido la alegría y el martirio de la vida.
Cuanto soy, tengo y espero, cuanto amo, ha corrido siempre hacia ti, en un profundo misterio. Mírame una vez más, y mi vida será tuya para siempre.
Las flores están ya enlazadas, y lista la guirnalda para el esposo. Será la boda y dejará la novia su casa, y, sola en la noche solitaria, encontrará a su Señor.



ALFONSO REYES (1889-1959) MEXICO

VISITACIÓN

—Soy la Muerte— me dijo. No sabía
que tan estrechamente me cercara,
al punto de volcarme por la cara
su turbadora vaharada fría.

Ya no intento eludir su compañía:
mis pasos sigue, transparente y clara
y desde entonces no me desampara
ni me deja de noche ni de día.

—¡Y pensar —confesé—, que de mil modos
quise disimularte con apodos,
entre miedos y errores confundida!

«Más tienes de caricia que de pena».
Eras alivio y te llamé cadena.
Eras la muerte y te llamé la vida.



HÈCTOR ROJAS HERAZO. (1920-2002) COLOMBIA
Espina para clavar en tus sienes.

Y me voy a morir- tú bien
Lo sabes-
A morirme de barro bien usado, a morirme de risa repentina,
de risa de estar vivo como un hombre.
¿Para qué me trajeron cabestreado
por rosas y rosales y escaleras?
¿Para qué me pusieron estos ojos
y estas manos sin aire
y estas venas?
¿Para qué me pusieron tanta lumbre
tanto donde escoger y tanto frío?
Me dan risa este día y esta hora
Y esta rosa en su tiesto y este muro
Que me grita su yedra y su volumen.
Me da risa la tierra y mis dos piernas,
Las ganas de morirme en que me pudro.
El aire que respiro me da pena.
Pena de coliflor, risa de nada.


Porfirio Barba Jacob (1883 - 1942) COLOMBIA

CANCIÓN DE LA VIDA PROFUNDA

Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
como las leves briznas al viento y al azar...
Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonría...
La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar...
Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,
como en Abril el campo, que tiembla de pasión;
bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
el alma está brotando florestas de ilusión.
Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
como la entraña obscura de obscuro pedernal;
la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,
en rútilas monedas tasando el Bien y el Mal.
Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos...
-¡niñez en el crepúsculo! ¡lagunas de zafir!-
que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza,
¡y hasta las propias penas! nos hacen sonreír...
Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
que nos depara en vano su carne la mujer;
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.
Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres,
como en las noches lúgubres el llanto del pinar:
el alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
y acaso ni Dios mismo nos pueda consolar.
Mas hay también ¡oh Tierra! un día... un día... un día
en que levamos anclas para jamás volver;
un día en que discurren vientos ineluctables...
¡Un día en que ya nadie nos puede retener!

domingo, 22 de febrero de 2009

RESURRECCIONES (José Asunción Silva)



RESURRECCIONES

Como Naturaleza
Cuna y sepulcro inmenso de las cosas,
El alma humana tiene ocultas fuerzas,
Silencios, luces, músicas y sombras,-
Sobre la eterna esencia,
Pasos instables de caducas formas,
Y senos ignorados
De la vida y la muerte se eslabonan.
Nacen follajes húmedos,
De cuerpos descompuestos en las fosas...
Adoraciones nuevas
De los altares en las aras rotas.

José asunción silva

viernes, 30 de enero de 2009

FRASES DE WALLACE STEVENS ACERCA DE LA POESÍA






A poem is a meteor.

un poema es un meteoro.



All poetry is experimental poetry.

Toda poesía es poesía experimental.



A poet looks at the world as a man looks at a woman.

El poeta mira el mundo como un hombre mira a una mujer.



The body is the great poem.

El cuerpo es el gran poema.



Poetry is the gaiety (joy) of language.

La poesía es la alegría (el goce) del lenguaje.



Poets acquire humanity.

Los poetas adquieren humanidad.



The poet is the priest of the invisible.

El poeta es el sacerdote de lo invisible.

martes, 3 de junio de 2008

(GALERIA DE POESIA SOBRE ANIMALES)



RÉQUIEM DE LA MARIPOSA MUERTA

Sucio fue el día de la mariposa muerta.
Acerquémonos
a besar la hermosura reventada y sagrada de sus pétalos
que iban volando libres, y esto es decirlo todo, cuando
sopló la Arruga, y nada
sino ese precipicio que de golpe,
y únicamente nada.
Guárdela el pavimento salobre si la puede
guardar, entre el aceite y el aullido
de la rueda mortal.
O esto es un juego
que se parece a otro cuando nos echan tierra.
Porque también la Arruga...
O no la guarde nadie. O no nos guarde
larva, y salgamos dónde por último del miedo:
a ver qué pasa, hermosa.
Tú que aún duermes ahí
en el lujo de tanta belleza, dinos cómo
o, por lo menos, cuándo.
GONZALO ROJAS, De Oscuro, 1977.

 

 

VACA


Se tendió la vaca herida;
Árboles y arroyos trepaban por sus cuernos.
Su hocico sangraba en el cielo.

Su hocico de abejas
bajo el bigote lento de la baba.
Un alarido blanco puso en pie la mañana.

Las vacas muertas y las vivas,
rubor de luz o miel de establo,
balaban con los ojos entornados.

Que se enteren las raíces
y aquel niño que afila su navaja
de que ya se pueden comer la vaca.

Arriba palidecen
luces y yugulares.
Cuatro pezuñas tiemblan en el aire.

Que se entere la luna
y esa noche de rocas amarillas:
que ya se fue la vaca de ceniza.

Que ya se fue balando
por el derribo de los cielos yertos
donde meriendan muerte los borrachos.

Federico García Lorca



AL COYOTE
Durante siglos la infinita arena
De los muchos desiertos ha sufrido
Tus pasos numerosos y tu aullido
De gris chacal o de insaciada hiena.
¿Durante siglos? Miento. Esa furtiva
Substancia, el tiempo, no te alcanza, lobo;
Tuyo es el puro ser, tuyo el arrobo,
Nuestra, la torpe vida sucesiva.
Fuiste un ladrido casi imaginario
En el confín de arena de Arizona
Donde todo es confín, donde se encona
Tu perdido ladrido solitario.
Símbolo de una noche que fue mía,
Sea tu vago espejo esta elegía.
Jorge Luis Borges

MARIPOSA DE OTOÑO
La mariposa volotea
y arde -con el sol- a veces.

Mancha volante y llamarada,
ahora se queda parada
sobre una hoja: que la mece.

Me decían: -No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Yo tampoco decía nada.
Y pasò el tiempo de las mieses.

Hoy una mano de congoja
llena de otoño el horizonte.
Y hasta de mi alma caen hojas.

Me decían: -No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Era la hora de las espigas.
El sol, ahora,
convalece.

Todo se va en la vida, amigos.
Se va o perece.

Se va la manò que te induce.
Se va o perece.

Se va la rosa que desates.
También la boca que te bese.

El agua, la sombra y el vaso.
Se va o perece.

Pasò la hora de las espigas.
El sol, ahora,
convalece.

Su lengua tibia me rodea.
También me dice:-Te parece.

La mariposa volotea,
revolotea,
y desaparece.
Pablo Neruda

LA MARIPOSA
Sobre una calavera de mono
Se ha posado un monumento
La mariposa
José Manuel Arango

PÁJARO

En el aire
hay un pájaro
muerto;
quién sabe
adónde iba
ni de dónde ha venido.
¿Qué bosques traía,
qué músicas deja,
qué dolores
envuelven
su cuerpo?
¿En cuál memoria
quedará
como diamante,
como pequeña hoja
de una selva
desconocida?
Pero en el aire
hay un patio
y una pradera,
hay una torre
y una ventana
que no quieren morir
y están prendidos
de su cola
larga de norte a sur.
En el aire
hay un pájaro muerto.
No sabrá de la tierra
ni de esta mancha
que todos llevamos,
de las máscaras
que lapidan,
de los bufones
que hacen del Rey
un arlequín perdido.
¿Quién lo guarda,
quién lo protege
como si fuera
la mariposa angélica?
Pájaro muerto
entre el cielo y la tierra
Guiovani Quessep